Hra o Margaritě v několika slovech

Margarita je obyčejná žena. Pracuje v samoobsluze, manžel odešel za milenkou a na výchovu tří dětí zůstala sama. Dnes už jsou dospělé. Margaritu trápí, že vřelé vztahy mezi nimi nepanují. Ale až když padne do opravdu pořádného průšvihu, o kterém vypráví s humorem občas drsným, dokáže obnovit vztah se svými dětmi, třebaže to zprvu vypadalo jako holá nemožnost. Margarita vypráví o sobě,
o dětech, o svém průšvihu a vlastně nejvíc o nás všech.

Tato hra pro jednu herečku je uváděna ve světové premiéře za přítomnosti autora, katalánského dramatika Carlose Be.

 

Ljuba Krbová o hře říká

Na herectví mě nejvíc baví kontakt s partnerem. Je to tak trochu jako v tenisu. Čekáte na přihrávku
a podle toho co přiletí na vaší stranu kurtu reagujete. Ta hra, napětí, zvědavost, překvapování... díky tomu je každé představení trochu jiné, jedinečné. Proto jsem se celý život monodramatu vyhýbala. Ale nikdy neříkej nikdy! Margarita mě nadchla, rozesmála, rozbrečela a tak jsem si ji zamilovala. Doufám, že budu schopná tu lásku poslat dál.

 

Úryvky ze hry

Ve vývoji člověka, muže, nastane okamžik, kdy vstoupí do symbiózy s křeslem a pivem, a je jedno, kterému mužstvu fandí, hlavně že vyhrává, jedno nad druhým: jenom potřebuje nějaké druhé a my mu nosíme pivo a myslíme si, že právě ten náš je tím nejúžasnějším mužem na světě, a ještě nevíme, že ten nejúžasnější muž na světě si myslí, že naše srdce je uděláno ze skvělé houbičky na mytí nádobí.

V poledne mě vyzvedne, můj Jan. Přichází pěšky. Ptám se, kam mě pozve na oběd. Směje se.
Má dobrou náladu. Líbí se mi, jak se na mě dívá. Je sympatický. Ať chceš nebo ne, pro matku
je pýchou mít sympatického syna. A když je ještě k tomu gay, je to jako sen.

Sedím na kuchyňské stoličce, a ona, aniž by se přestala usmívat,mi kuchyňským ubrouskem osouší slzy a já si ty slzy nechávám osoušet a dál děkujeme jedna druhé za celý život, protože ačkoliv jsme tak hloupé, umíme milovat a to je to nejdůležitější.

La representación de A Margarita en varias palabras

Margarita es una mujer ordinaria. Trabaja en un supermercado, su esposo se ha fugado con una amante y ella se ha quedado sola para educar a sus tres hijos que ya son adultos. Le preocupa que las cálidas relaciones entre ellos no se mantengan. Pero, cuando cae en un problema realmente inmenso, del que habla con humor, puede restablecer su relación con sus hijos, aunque al principio pareciese una imposibilidad absoluta. Margarita habla de sí misma, de los niños, de sus problemas y, por supuesto, de todos nosotros.

Esta obra para un solo personaje tiene su estreno mundial con la presencia del autor,
el dramaturgo catalán Carlose Be.

 

Ljuba Krbová dice sobre la obra

Lo más interesante que encuentro en actuar es el contacto con el otro actor. Es como un juego del tenis. Estás esperando un pase de tu contraparte y, según lo que venga a tu lado de la cancha, reaccionas. El juego, la tensión, la curiosidad, la sorpresa… gracias a eso cada espectáculo es un poco diferente y único. Por eso, he evitado toda mi vida el monólogo dramático. ¡Pero nunca digas nunca! Margarita me excitó, me hizo reír y llorar, de ahí que me haya enamorado de ella. Espero transmitir este amor al mundo.

 

Extractos de la obra

Llega un momento en la evolución del hombre, del varón, en que entra en simbiosis con el sillón y la cerveza y no importa a qué equipo respalde, lo importante es ganar, uno contra el otro: solo necesita al otro y al otro y detrás nosotras corriendo con la cerveza, pues nos creemos que el nuestro es el hombre más maravilloso del mundo sin saber aún que el hombre más maravilloso del mundo cree que nuestro corazón está hecho de una maravillosa fregona.

Juan me recoge a mediodía. Llega caminando. Le pregunto dónde me invita a comer. Ríe. Está de buen humor. Me gusta cómo me mira. Es simpático. Quieras que no, es un orgullo para una madre tener un hijo simpático. Y si además es gay, vamos, pura fantasía.

Me seca las lágrimas con papel de cocina y yo me dejo secar las lágrimas y sigo llorando en silencio sentada en el taburete de la cocina. Qué ridículo con las piernas abiertas y los tobillos golpeando el suelo de vergüenza y ella secándome las lágrimas con el papel de cocina sin dejar de sonreír y nos agradecernos la una a la otra la vida entera porque, a pesar de ser tan buenas, a pesar de ser tan tontas, sabemos querer y eso es lo más importante.